| El embarazo |
| Los cuidados especiales |
 |
- Si todo va bien, las consultas
se sucederán como en todos los embarazos,
pero es posible que a causa de la edad las
visitas al ginecólogo sean más
frecuentes. Las pruebas a realizar irán
encaminadas a detectar posibles malformaciones
congénitas y a comprobar el estado
de salud de la madre.
Las pruebas rutinarias
Todas las embarazadas deben acudir a las revisiones
que establezca su médico. En estas
consultas se realizarán una serie de
pruebas que tienen como objetivo verificar
la buena marcha de la gestación. Todas
se incluyen en el protocolo de asistencia
de la sanidad privada y pública. Si
el ginecólogo considera que a lo largo
del embarazo es necesario realizar otro tipo
de pruebas especiales, te indicará
en cada momento la conveniencia o no de llevarlas
a cabo (una amniocentesis, para detectar posibles
riesgos de anomalías cromosómicas;
una curva de glucosa antes la sospecha de
diabetes gestacional...) Las siguientes pruebas
son las que se llevarán a cabo de forma
rutinaria.
Ecografías
Por sistema, se recomienda realizar una por
trimestre. La que se realiza entre la semana
11 y la 14 mide el pliegue nucal. Si esta
parte de la nuca tiene un tamaño aumentado
es un indicador de síndrome de Down.
La amniocentesis se encargará de confirmar
el diagnóstico. La ecografía
realizada entre las semanas 18-20, es importante
para detectar malformaciones congénitas
físicas.
Medir la Tensión Arterial
En cada consulta, desde la primera a la última,
el médico te tomará la tensión.
Es muy importante controlar que las cifras
tensionales no se disparen pues podría
ocasionar la llamada preeclampsia con resultados
muy negativos para el bebé.
Triple screening
Se trata de una prueba de realización
muy sencilla (basta un análisis de
sangre materna) que detecta la presencia de
tres hormonas: la alfafetoproteína
(AFP), la gonadotropina coriónica (Gch)
y el estriol no conjugado (iE). Los valores
se cotejan en una tabla en la que también
se tiene en cuenta la variable de la edad
de la madre. Dependiendo de los resultados,
puede recomendarse una prueba más segura
para detectar las anomalías cromosómicas:
la amniocentesis, o una ecografía de
alta resolución para detectar otras
malformaciones congénitas si los valores
de la alfafetoproteína son altos.
Test de O'Sullivan
ES un análisis de sangre con el que
se pueden determinar las cifras de glucosa
en sangre. Durante el embarazo, el organismo
no puede metabolizar los azúcares de
forma adecuada y los niveles de glucosa en
sangre se elevan más de lo aconsejado.
Si esta elevación fuera alarmante,
se trataría de una diabetes gestacional.
El análisis se realiza entre las semanas
24 y 28, cuando tienen tienen lugar los cambios
hormonales que afectan a la producción
de insulina. Primero se hace un análisis
de sangre en ayunas. Luego, te darán
de beber un jarabe dulce (50 gramos de glucosa)
y a los 60 minutos se repite el análisis.
En el laboratorio analizarán cómo
se ha metabolizado esa glucosa.
Registro cardiotocográfico
Recoge las pulsaciones del corazón
del feto y la frecuencia e intensidad de las
contracciones uterinas. Es la llamada "monitorización"
que se realiza en el último mes de
gestación, una vez cada semana. La
evolución del latido cardiaco del bebé
y las contracciones se reflejan en el monitor
y esos datos sirven al médico para
averiguar si existe sufrimiento fetal o hay
demasiadas contracciones
|
|
|