| El desarrollo | 4º trimestre |
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El décimo mes de vida |
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Tu bebé estará
preparándose para caminar, es probable
que pase más tiempo parado y se desplace
apoyándose sobre los muebles, (esto
se llama deambular). Para que no se lastime,
evita que haya muebles frágiles, que
puedan caerse si se apoya en ellos. Tampoco
dejes carpetas o manteles largos de los que
el bebé se pueda asir y al tirar de
ellos puedan caerle encima.
Cuando se canse ya no caerá pues
ya sabrá sentarse.
Aunque algunos bebés comienzan a
caminar tan pronto como a los nueve meses,
la mayoría recién lo hace
cerca del año y otros a los 15 o
16 meses. Cada niño tiene su propio
ritmo de aprendizaje en cada área,
no compares al tuyo con lo que logren otros
bebés de su edad, lo importante es
que su desarrollo no se estanque, mientras
aprenda cosas nuevas, no importa si lo hace
despacio.
De todos modos sus avances no dejaran de
sorprenderte, es probable que si olvidas
poner la baranda de protección en
el acceso a la escalera, lo encuentres subiendo
por ellas, lo que puede resultar peligroso
si no hay un adulto al lado vigilándolo.
Tómalo de las manos y ayúdalo
a caminar, pero no lo sueltes de golpe,
puede asustarse y perder el equilibrio,
al principio solo dará unos pasos,
pero le irá tomando el gusto y querrá
que lo hagas cada vez mas a menudo.
Es probable que intente pararse sin apoyo
y lo logre por unos minutos.
Durante el día no dejará
de moverse, deberás estar siempre
atenta para alejarlo de los peligros, si
entra a la cocina no permitas que se apoye
en la puerta del horno, aunque esté
apagado así evitarás que lo
haga cuando esté caliente.
Si ves que se lleva algo peligroso a la
boca trata de mantener la calma, no grites,
si lo asustas tal vez se lo trague. Lo mejor
es que le pidas que abra la boca como si
fuera un juego, hazlo primero diciendo ahh,
y luego pide que él lo haga así
podrás quitar lo que tiene.
Tratará, y probablemente logrará
subirse a las sillas y bajar solo, sin embargo
no es prudente dejarlo solo, es mejor que
un adulto lo supervise mientras lo intenta
y esté listo para sostenerlo solo
si hay peligro de que se caiga.
Si en los meses previos le has permitido
jugar con tazas y cucharas, plásticas
para que no se lastime, ya las manejará
bastante bien y posiblemente intente comer
solo, ya coordina lo suficiente como para
llevar la cuchara a su boca, aun cuando
no llegue toda la comida.
Una buena idea es que uses dos cucharas,
aunque represente más trabajo dejarlo
hacer es la única manera de que aprenda.
En pocos meses más podrá hacerlo
con mayor destreza.
Tu bebé querrá comunicarse
y la única forma de ayudarlo a que
lo haga es tomándote tiempo para
enseñarle a hacerlo.
¿Cómo? Usa frases cortas
y sencillas para explicarle por que no debe
hacer ciertas cosas, en lugar de decir ‘¡NO!’,
cuando se acerque a la puerta del horno,
prueba decir ‘¡está caliente!’,
haciendo ademán de tocarla y retirando
la mano rápidamente. O si va a llevarse
a la boca algo sucio o tierra, ‘¡eso
tiene gusto feo!’, mostrando con tu
expresión que es muy desagradable.
Aunque es probable que ya repita ciertas
silabas, como ma-ma, pa-pa, todavía
no tienen necesariamente sentido. Aunque
sabe decir NO, probablemente por que lo
escucha muchas veces, no siempre quiere
decirlo, obsérvalo para entenderlo.
El bebé entenderá estas oraciones,
además a esa edad ya son capaces
de entender por tu tono de voz y expresiones
si algo te desagrada o no.
Cada día descubrirá nuevas
emociones, por lo que su llanto ya no será
solo por hambre, sueño o miedo. No
te asombres si comienza a llorar para llamar
tu atención, cuando atiendes a uno
de sus hermanos.
También expresará así
su frustración cuando no pueda alcanzar
o hacer algo.
Su memoria habrá mejorado mucho,
lo que permitirá que reconozca sus
cosas, como juguetes favoritos y su mamadera.
Estimúlalo, jugando a mostrarle un
juguete y esconderlo, cubriéndolo
con una tela o colocándolo debajo
de una caja, para que él lo busque.
Una demostración de esta capacidad,
es que muchos bebés ‘hacen
como’ si fueran a tocar algo que no
les permiten, la basura o una planta, pero
en realidad no lo hacen sino que observan
a su mamá, esperando que le diga
‘NO’.
Si bien todavía lo mejor es no permitir
que estas cosas estén a su alcance,
es buen momento para demostrarle, sin perder
el control, que eso no está bien
y te desagrada.
Tómalo contigo a un lugar seguro
mientras le explicas con frases cortas y
sencillas, porque no debe tocar algo, no
te muestres enojada, aunque si seria, tu
bebé notará tu disgusto. Es
una buena forma de fijarle límites.
Coloca cerraduras a prueba de bebés
en aquellos lugares que están a su
alcance y representen algún peligro,
por ejemplo los muebles en que se guardan
productos de limpieza o tóxicos.
No olvides felicitarlo, cuando el bebé
obedezca tu indicación de alejarse
de algo o deje de tocarlo cuando se lo digas.
Para que aprenda conceptos como adentro
y afuera, o más grande y más
chico, puedes usar cajas de cartón
o tazas de plástico de diferentes
medidas, enséñale a meter
uno dentro de otro y a apilar cosas.
Si lo observas bien, podrás notar
si tiene tendencia a manejarse mejor como
diestro o si será zurdo, no trates
de forzarlo a usar la otra mano.
Es probable que te cueste hacerlo dormir
a la noche, en especial si el resto de la
familia sigue en actividad, sin embargo
el sueño es fundamental para su buen
desarrollo y es importante desarrollar una
buena rutina desde el principio.
En lo posible, respeta el horario de dormir,
y trata de que no se excite demasiado cuando
la hora se acerca, es mejor evitar juegos
bruscos, cosquillas o que sus hermanitos
corran y griten cerca de él. Reemplaza
esto con un baño, jugar en el agua
ayudará a relajarlo y luego llévalo
a su habitación, léele un
cuento o cántale canciones infantiles,
si dejas una luz muy suave, podrás
entrar a verlo cada tanto sin despertarlo
al prender la luz.
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El undécimo mes de vida |
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Tal vez todavía no
camine, pero seguramente se estará
preparando para hacerlo, por lo pronto pasará
mucho tiempo parado, quizás hasta tengas
que cambiarle los pañales en esta posición,
pues no habrá forma de hacer que se
acueste para hacerlo, no te aflijas es solo
una etapa que pasará pronto.
Su equilibrio y destreza será mucho
mayor, logrará pararse utilizando solo
una mano, mientras con la otra sujete algo,
quizás hasta logre caminar si lo tomas
de una sola mano.
Cada vez se alejará más de los
muebles y paredes que usa como apoyo para
deambular e intentará mantenerse parado
sin apoyo por unos minutos.
Su habilidad manual no solo le permitirá
tomar objetos muy pequeños, como un
trozo de hilo del suelo, también podrá
sostener un lápiz en su mano y hacer
garabatos en papel, evita darle lápices
de cera que pueda llevar a su boca y comer.
Si tiene hermanitos mayores que hacen sus
tareas escolares, puedes colocarlo en su sillita,
cerca de sus hermanos para que se sienta integrado,
le encantará observarlos y tratar de
imitarlos. Solo toma la precaución
de no dejarlo tan cerca como para que pueda
tomar y romper sus cuadernos.
El bebé ya podrá entender muchas
palabras, y usar algunas con sentido, le encantará
escuchar conversaciones y ‘participar’
en ellas, toma tiempo para escuchar sus balbuceos
y contestarle.
El asombroso cerebro de los bebés se
desarrolla en forma muy acelerada, no desaproveches
toda ocasión para enseñarle
cosas, puedes contar las cosas que colocas
en un recipiente en forma clara o decirle
el nombre de cada cosa que le muestras, no
te limites a decir, por ejemplo, ‘pelota’
trata de decirle ‘toma la pelota roja’,
‘acá está la pelota’.
Trata de brindarle material de ‘lectura’,
si se ha acostumbrado a que le leas mostrándole
las figuras de un libro, verás que
pronto estará hojeando revistas con
dibujos o fotos de colores vivos.
Si no quieres dejarle los libros, para que
no los rompa, puedes hacerle su propio libro
recortando figuras y pegándolas en
hojas que unirás con un hilo. Probablemente
le llamen más la atención las
figuras o fotos de bebés.
Si es posible trata de que pueda ver su imagen
en un espejo, juega con él frente al
espejo, señalando objetos que se reflejan
o las partes de su cuerpo, repitiendo el nombre
de cada cosa.
Sácalo de paseo a lugares donde pueda
ver animales, cosas y personas diferentes,
el zoológico es un buen lugar, enséñale
el nombre de los animales y los sonidos que
hacen. Pronto aprenderá algunos y cuando
vea un gato o un perro imitará el sonido
que hacen, esto no quiere decir que debas
llamar al gato ‘miau’, dile ‘el
gato hace miauuu’ o ‘el perro
hace guauu’.
También es buena idea llevarlo a hacer
compras a un supermercado grande, mostrándole
las cosas que compras mientras le dices su
nombre y le permites tocar algunas.
La mejor manera de ayudar a tu hijo a aprender
a hablar es usar las palabras en forma correcta
aunque en frases muy sencillas y cortas.
Se consiguen juguetes para bebés de
menos de un año, que no necesariamente
son muy costosos, estos consisten en piezas
de plástico de diferente tamaño
que se deben encajar dentro de otras o se
pueden usar para construir torres, estos juegos
son muy útiles para que le enseñes
los conceptos de arriba y abajo, adentro y
afuera.
Por supuesto no podrás estar todo el
tiempo jugando con él, pero si tratas
de estar cerca mientras haces las cosas, (si
trabajas afuera, esto lo hará la persona
que se haga cargo de su cuidado), podrás
tomar unos minutos cada tanto para acercarte
a su lugar de juego y mostrarle como hacerlo,
felicitándolo por sus logros.
Estos juguetes se pueden reemplazar por cajas
de cartón de diferente tamaño,
o varias tazas de medir de las que se usan
en la cocina, en verdad lo que más
estimulará el desarrollo intelectual
de tu bebé, no es lo costoso de los
juguetes que le compres sino la calidad de
atención que reciba.
Puesto que cada vez es mayor el circulo de
personas a las que el bebe es capaz de reconocer
como allegadas a él, se te hará
más fácil tomar algo de tiempo
para tus cosas mientras él se queda
entretenido con alguien de la familia o una
amiga de confianza, (suponiendo que no hayas
empezado a trabajar fuera de tu casa y él
quede en una guardería o con la niñera).
Sea quien sea la persona que lo cuide, lo
importante es que no se limite a atender solo
sus necesidades físicas, sino que tome
tiempo para hablarle mientras hace otras tareas,
pero también acercarse a él
y ‘conversar’ unos instantes,
jugar con él aunque solo sea por unos
minutos, enseñarle cosas y cantarle.
En lo que se refiere a sus emociones el bebé
las demostrará cada vez con más
energía, puede hacer un berrinche en
el momento mas inapropiado, por eso es fundamental
que sepas como reaccionar para que aprenda
a dominar las pataletas y no a dominarte por
medio de ellas.
Por lo general el origen de un berrinche es
la frustración porque no logra hacer
lo que quiere, el tema es si lo que desea
hacer no es malo y simplemente necesita ayuda
para lograrlo, puedes enseñarle a hacerlo
mientras lo ayudas.
Si, en cambio llora con mucha rabia por algo
que no puede tener, trata de distraerlo con
otra cosa, si ya dijiste ‘no’,
mantente firme pero no te pongas nerviosa.
Ofrece un juguete, llévalo a otro lugar,
paséalo en brazos hablándole
con suavidad o cantándole, si nada
parece dar resultado, tal vez es mejor simplemente
dejarlo en su coche o sentado cerca de ti,
mientras finges mirar otra cosa, lo más
probable es que frente a la falta de resultado
el bebé se calme. Entonces tómalo
en brazos y abrázalo, esto le demostrará
que es más gratificante portarse bien.
Lo fundamental es que mantengas la calma,
es cierto que estos berrinches pueden alterarte,
particularmente si los hace en público,
pero si le pegas, lo sacudes o gritas, empeoraras
la situación. Recuerda el bebé
está aprendiendo a manejar nuevas situaciones,
no hace nada para provocarte o avergonzarte,
tu calma lo calmará finalmente.
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Los primeros meses de vida |
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Aunque parezca increíble
estarás planeando el primer cumpleaños
de tu hijo.
Ese pequeñín indefenso, que
dependía en todo de ti, será
un explorador consumado, buscando cada día
mayor independencia, tal vez ya camine, diga
algunas palabras y trate de tomar su alimento
el solo. En esta etapa a los bebés
les encanta el desafío de hacer las
cosas solos, por eso muchas veces rechazará
tu ayuda diciendo ‘NO’ o ‘YO’,
permite que lo intente, mientras lo supervisas
de cerca para evitar que se lastime.
Algunas mamás temen este momento,
sin embargo el niño todavía
necesita atención permanente y juntos
vivirán experiencias muy gratas,
cada etapa de la vida tiene sus ventajas,
es mejor disfrutarlas en lugar de compararlas
con las anteriores.
Tu bebé se mostrará muy activo,
tal vez hasta te cueste sentarlo a comer
o hacer que duerma. Una buena rutina tranquilizante
a ultima hora de la tarde para relajarlo,
baño tibio, lectura de cuentos y
una canción de cuna en la habitación
ya en penumbras, mientras lo mecen pueden
ayudar. Si cuando crees que ya se ha dormido,
comienza a saltar en su cuna o te busca
sonriendo para seguir jugando tendrás
que armarte de paciencia y seguir intentando
por un rato más, es importante que
adquiera el hábito de dormir siempre
a la misma hora.
Para el año tu bebé estará
durmiendo casi sin interrupción por
las noches, unas doce horas, sin embargo
todavía necesita una siesta, (en
realidad los médicos sostienen que
aun los adultos necesitamos dormir una siesta
diaria). Se levantará más
temprano y no dejará de hacer cosas
en todo el día.
Con la supervisión del pediatra,
ya estará comiendo prácticamente
de todo, no lo acostumbres a las golosinas,
gaseosas ni agregues demasiado azúcar
a sus alimentos, trata de que tenga buenos
hábitos alimenticios desde la más
tierna infancia.
Nunca uses la comida para calmar una rabieta
o distraerlo de algo que no quieres que
haga, este es un patrón que difícilmente
se quitará.
No desesperes si parece que no aumenta
de peso al mismo ritmo que hace unos meses,
al año de vida el crecimiento es
mas lento, pues el bebé ahora está
mucho más activo, probablemente insista
en comer solo, con lo que buena parte de
su comida termina en el piso y no en su
estomago.
Lo que el bebé necesita en esta
etapa es desarrollar son músculos
y no grasa. Por lo tanto si le estás
dando una alimentación variada, y
el pediatra lo encuentra saludable, no hay
de que preocuparse.
Su comprensión del lenguaje será
mucho mayor de lo que él puede expresar,
es importante que también tu aprendas
a entenderlo pues con una sola palabra puede
estar diciendo diferentes cosas dependiendo
de la entonación o gestos que la
acompañen, así por ejemplo,
puede que cuando diga ‘agua’
, sea porque quiere tomar agua, porque te
está mostrando un lugar donde hay
agua o porque sin querer tocó agua.
Aunque ya sepa caminar, tal vez elija gatear
porque esto le permite deslizarse más
rápido de un lado al otro, verás
que se maneja con mucha habilidad y cuando
quiere pararse lo logra sin mayor esfuerzo.
Esta habilidad puede resultar peligrosa,
algunos bebés logran salirse de su
cuna, es mejor que no lo dejes solo cuando
está despierto. |
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