| El desarrollo | 3º trimestre |
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El séptimo mes de vida |
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Tu bebé se estará
preparando para gatear, algunos comienzan
hacerlo ya en el séptimo mes, pero
la mayoría empieza algo más
tarde. De todos modos tratará de desplazarse
a su manera, algo muy parecido al gateo pero
sin despegar la pancita del suelo.
Aunque
sus movimientos todavía sean algo
torpes, te sorprenderá con la velocidad
con que alcanza las cosas, asegúrate
de que no tenga a su alcance cosas delicadas
que pueda romper o cosas sucias, no olvides
que todo lo tocará y llevará
a su boca.
Si todavía no lo intenta, trata
de estimularlo poniéndolo en el piso,
mostrándole un juguete y colocándolo
lejos de él para que trate de alcanzarlo,
una vez que lo logre felicítalo.
Si el bebé no intenta moverse, será
mejor que consultes con tu médico
para descartar cualquier problema de salud.
Al ir fortaleciéndose, también
logrará sentarse solo por un rato,
aunque tal vez luego se caiga hacia un costado.
Cuando esté en el piso trata de dejarlo
sobre un acolchado o manta mullida para
que no se golpee fuerte.
Le encantará que lo sostengas parado,
y es probable que trate de pararse solo,
sujetándose de algún mueble,
aun cuando no lo logre y caiga sobre su
colita, es un buen ejercicio que fortalece
sus piernas. Asegúrate de que cualquier
mueble en el que se apoye, sea firme y no
pueda tirárselo encima.
Todavía uno de sus pasatiempos favoritos
es reconocer su cuerpo, lo que es muy lógico,
ya que cada día descubrirá
que es capaz de nuevos logros. Se llevará
pies y manos a la boca y se entretendrá
mirando sus manos mientras las mueve.
Obsérvalo mientras juega, ya puede
tomar sus juguetes, examinarlos por un rato,
pasarlos de una mano a otra y arrojarlos,
pues le encanta producir ruidos. Trata de
darle juguetes que produzcan diferentes
sonidos, campanitas, sonajeros, cajas musicales,
esto constituye un excelente estimulo para
el aprendizaje y se entretendrá solo
por bastante tiempo.
Si le das una taza plástica y una
cuchara, notarás que las golpea entre
sí, y tal vez trate de encajar una
en otra, pronto aprenderá a usarlas
para alimentarse.
Si ya le estás dando algún
alimento sólido, prueba de darle
pequeños trozos que el pueda sostener
mientras come, de queso por ejemplo, todavía
tirará la mayor parte, pero es una
parte del aprendizaje que no puedes evitar.
No castigues al niño si tira la
comida, trata de darle cosas que no ensucien
demasiado, recuerda que en esta etapa el
arrojar las cosas no es para provocarte
sino para investigar a donde van las cosas.
Aunque puede resultar complicado que el
bebé coma al mismo tiempo que la
familia, necesita participar con la familia
de sus actividades, tal vez sea práctico
darle de comer un rato antes y dejarlo en
su sillita cerca de la mesa mientras los
demás toman su almuerzo.
El bebé ya reconoce a su familia,
en especial a su mamá, por eso es
cada vez más difícil que se
quede con personas a las que no ve con frecuencia
porque no las reconoce.
No todas las mamás son pacientes
por naturaleza y la mayoría de los
progresos que hace el bebé conllevan
más trabajo, recoger todo lo que
tira, cuidar que no corra peligros, etc.,
sin embargo la alegría que producen
los logros relacionados supera en mucho
cualquier esfuerzo. Trata de no perder la
paciencia con tu bebé, aun cuando
no entienda lo que le dices, el bebé
puede darse cuenta de tu estado de ánimo,
recuerda que si hace algo que te molesta
no es a propósito, está aprendiendo.
Por otro lado, tendrás una ventaja,
los cambios de pañales se irán
espaciando un poco.
Trata de hablarle tanto como puedas, ya
balbuceará bastante, pero lo ayudará
mucho que te coloques frente a él
y hagas sonidos nuevos que trate de imitar,
como soplar y chasquear la lengua. Colócate
frente a él, juega a imitarlo repitiendo
los sonidos que él hace más
frecuentemente, esto le divertirá
mucho.
Comienza a señalar partes de su
cuerpo, diciéndole su nombre, jugando
a ‘¿de quien es esta...manito
o nariz o boquita?’. Estos juegos
favorecen su aprendizaje.
Los estímulos visuales son muy importantes
en el proceso de aprendizaje del bebé,
cuando le leas libros infantiles, trata
de sostenerlo de forma que vea las ilustraciones,
colócalo frente a un espejo, tratará
de tocarse, muéstrale fotos de otros
bebés, notarás que le gustan
especialmente.
Los oculistas dicen que un bebé
puede ponerse bizco con cierta frecuencia
hasta los cinco o seis meses y en ocasiones
esto persiste hasta los dieciocho meses,
pero si para los siete meses lo hace con
frecuencia es mejor que consultes con el
pediatra.
Trata de llevarlo de paseo a lugares donde
pueda ver gente, plantas y animales. Evita
las horas de sol fuerte, en verano colócale
un sombrero y si el pediatra lo indica usa
un filtro solar apropiado.
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El octavo mes de vida |
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Es probable que tu bebé
ya esté gateando para cuando tenga
ocho meses, o comience a hacerlo pronto.
Ya
tendrá algún diente o estarán
por brotar. Es un error pensar que puesto
que los dientes de leche no son permanentes
no se los debe cuidar, al contrario debes
cuidarlos aun antes de que aparezcan.
Algunos buenos hábitos a tener en
cuenta son: no poner en el chupete del bebé
miel, ni azúcar, tampoco agregar
azúcar a la formula que le das en
el biberón.
Nunca dejar que el bebé duerma con
la mamadera en la boca, además de
ocasionar problemas en los oídos,
la leche fermentará en su boca.
Algunos pediatras aconsejan que lo último
que tome el bebé antes de dormir
sea agua.
Cada día será más
fuerte y por lo tanto mas independiente,
se alejará en un segundo y querrá
tocarlo todo. Puesto que él todavía
no puede recordar las cosas por mucho tiempo
es mejor que saques de su alcance las cosas
que no debe tocar.
Si es algo que no puedes mover, la cocina
por ejemplo, no te limites a decir “No”,
cuado la quiera tocar, si le explicas ‘No
toques esta caliente’ o ‘No
toques quema’, irá aprendiendo
el valor de las palabras, lo que no quiere
decir que no volverá a intentarlo
en otro momento.
Una señal de que su memoria está
madurando es que en esta etapa aparece lo
que llaman ‘la angustia del octavo
mes’ .
Lejos de ser algo negativo, este sentimiento
muestra que el bebé reconoce a sus
padres y los distingue de las personas desconocidas.
Esto explica porque se angustia cuando no
ve a su mamá o quiere tomarlo en
brazos una tía que nunca vio.
No lo obligues a quedarse en brazos de
alguien que le resulta desconocido, es mejor
que lo sostengas mientras la otra persona
se le acerca y le muestra un juguete o algo
que lo atraiga, hasta que el bebé
le pierda el miedo y acepte ir con ella.
tampoco es aconsejable que te ‘escapes’
de él, lo mejor es que le digas que
mama va a salir y que pronto volverá.
Aunque al principio llore, cuando vuelvas
se sentirá reconfortado y de a poco
aprenderá que aunque no te vea vas
a volver.
Para este momento el bebé también
conoce su cuarto y es posible que le llame
la atención cualquier innovación
en él, una manera de estimularlo
es cambiar los adornos y colocar en el cosas
de colores vivos y espejos.
Al moverse más independientemente
tendrá nuevas experiencias y sensaciones.
Demostrará sus emociones muy expresivamente,
sea que esté triste, contento, frustrado
por no poder alcanzar algo o si se asusta.
Tratará de llamar tu atención,
tal vez gritando. Es importante que le demuestres
que aunque estés haciendo las tareas
del hogar estás atenta a él,
háblale, tal vez contándole
lo que estás haciendo, tomate unos
minutos para acercarte a él hablarle
mirándolo a los ojos o hacerle una
caricia. Es negativo para un niño
recibir atención solo cuando hace
algo malo y recibe una reprimenda.
Recuerda que no tiene sentido pegar a un
bebé porque hizo algo que te molestó,
ante todo el bebé debes tener presente
que el bebé no hace las cosas con
la intención de molestarte.
Además al pegar a un bebé
le enseñas que es una forma aceptable
de manifestar su molestia por algo y generas
un patrón de conducta violento.
Esto no quiere decir que se debe permitir
a un bebé hacer lo que le venga en
gana, simplemente la disciplina debe ser
administrada de forma que el bebé
entienda. Por ejemplo, si se acerca a un
lugar peligroso o quiere tocar algo que
no debe, lo mejor es tomarlo y llevarlo
a otro lado mientras le dices ‘no,
eso no se toca’ o ‘ahí
no’.
Si ya come alimentos sólidos y comienza
a tirarlos, lo mejor es quitárselos
de enfrente, pues puede ser señal
de que ya no tiene más hambre. O
prueba darle un trozo de queso para cada
mano mientras mantienes el plato con la
papilla lejos de él.
En esta etapa, aparecen problemas para
dormir, llanto por cólicos o por
problemas de la dentición, (links
a sueño y llanto), si te cuesta mantener
la calma, tal vez porque estás muy
cansada, es mejor que pidas ayuda a alguien,
para que se quede con el bebé mientras
descansas o sales a dar una caminata hasta
serenarte.
Entre los logros más destacados
de está etapa, además del
gateo, notarás que entiende mucho
más, puede jugar a buscar cosas que
escondes delante de sus ojos, por ejemplo
tapándolas con una servilleta y preguntando
donde está.
Responderá, dándose vuelta
si lo llamas por su nombre y si le dices
que mire algo determinado, (la flor, el
gato, el hermanito), lo buscará con
la vista.
Aumentará su destreza manual, ahora
podrá tomar objetos con ambas manos
y moverlos en ellas para examinarlo, será
capaz de tomar algo tan pequeño como
una pelusa o trozos de hilo. Como todo va
a su boca, asegúrate de que no encuentre
en el piso cosas sucias, como colillas de
cigarrillos.
No pierdas la ocasión de leerle,
busca libros con dibujos simples de colores
vivos o revistas con fotos de bebés
y permite que los vea mientras le señalas
las imágenes y cuentas una historia.
Ésta es una actividad que estimula
su intelecto, a la vez que lo ayuda a relajarse,
por eso es una buena idea leerle antes de
dormir.
Tómalo en brazos y canta mientras
lo haces bailar, o si es posible pon música
infantil no demasiado fuerte.
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El noveno mes de vida |
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Cómo crezco:
Gateo y me doy vuelta mientras agarro algo
en una mano.
También puedo subir gateando las escaleras.
Puedo sentarme solo y me doy vuelta sin
perder el equilibrio.
Me puedo parar por un ratito mientras afirmas
mi mano.
Meto mis dedos en hoyos y otros lugares
interesantes.
Cojo cosas pequeñas con mi dedo índice
y dedo pulgar y las cosas grandes con ambas
manos.
Me paro solo agarrándome de los muebles,
pero a veces tengo problemas al bajarme.
Cómo hablo:
Entiendo algunas palabras, mi nombre y oraciones
simples.
Repito uno o más sonidos una y otra
vez.
Escucho a la gente hablar y trato de imitar
los sonidos.
Empiezo a decir sonidos de dos sílabas
como chu-chu, pa-pa y ma-ma.
Cómo respondo:
Me gusta ver a la gente escribir en papel.
Me gusta actuar para la gente. ¡Me
encanta cuando aplauden!
A veces quiero que me feliciten.
Cómo entiendo:
Trato de entender las cosas yo mismo.
Se que si miro las cosas al revés
o cubro mis ojos se verán diferentes.
Me molesto cuando me quitan mi juguete.
Recuerdo un juego, una persona o un juguete
desde ayer.
Puedo saber el estado de ánimo de
la gente al mirarlos.
Cómo me siento:
Soy muy sensitivo. Si veo a otro bebé
llorar, lloro también.
A veces le tengo mucho miedo a cosas que
no me molestaban antes, como tomar un baño.
Me dan miedo las alturas.
Soy muy decidido y a veces terco. ¡Es
todo parte de mi crecimiento!
Cómo me puedes ayudar a aprender:
Háblame pero también escúchame.
Felicítame cuando hago algo nuevo.
Necesito tu aliento.
Dame bocaditos para practicar con mis manos
cómo agarrar cosas pequeñas.
Muchos bebés empiezan a gatear durante
el noveno mes. Para el bebé es muy
emocionante moverse alrededor sin ayuda
de otros; pero, al mismo tiempo, le da miedo
hacerlo. Cuando el bebé se pare solo,
se dará cuenta de muchas cosas nuevas,
y algunas de ellas pueden darle miedo.
Muchos niños de nueve meses se vuelven
miedosos de las alturas y no seguirán
bajándose de las sillas, aún
cuando lo hacían antes.
Los ruidos fuertes, como la aspiradora
o la licuadora, pueden asustar a su niño.
El bebé puede hasta rehusar bañarse
en la tina grande. Trate de bañarse
con el bebé, o dele un baño
de esponja en la bañera.
No se ría de los miedos de su bebé;
éstos son tan reales para él
como son sus miedos para usted. Tranquilice
al bebé, luego anímelo a explorar
lo que le da miedo. Por ejemplo, déjelo
tocar la aspiradora cuando está apagada.
El bebé dejará de tener miedo
si sabe que usted lo comprende y ayuda.
Los primeros esfuerzos del bebé para
gatear probablemente serán para alcanzar
algo--un juguete favorito o para acercarse
a usted. No se sorprenda si el bebé
se cae unas pocas veces mientras empieza.
Manténgalo en una cobija blanda o
en una alfombra. Cuando el bebé ya
gatea, es señal que pronto se sostendrá
de algo para pararse solo. ¡Vigílelo!
El bebé puede pararse pero no sabe
sentarse. Seguramente llorará una
y otra vez para que la rescaten. Enséñele
cómo bajarse sola usando sus rodillas
o trasero. Sea paciente, la niña
aprenderá pronto.
¿Tira su niño objetos desde
su cuna o silla alta para que usted los
recoja? Esto puede ser molestoso. Es una
señal de que la memoria se le está
desarrollando. Ahora la niña sabe
que el juguete o la comida que tira terminará
en el piso y le gusta verlos y oírlos
caer.
No ate juguetes a la cuna o corral infantil.
Si el bebé los tira se puede asfixiar
con el cordón. Una señal que
indica que la memoria del bebé se
está desarrollando es el enojo que
demuestra cuando alguien le quita un juguete.
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Cómo aprender a hablar |
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Hablarle al bebé es
esencial. Los estudios demuestran que cuando
usted imita y responde a los sonidos de su
bebé, le ayuda a entender el lenguaje.
Los padres que responden cuando el bebé
"habla" le ayudan a prestar atención
a sus propios sonidos. Esto hace que la acción
de hablar sea más interesante e importante
para su infante.
Aliéntelo a practicar el habla jugando
con él. Cuando el bebé haga
sonidos, repítaselos. Haga una pausa
y dele al bebé oportunidad de responder.
Su imitación lo emociona y lo estimula
a repetir los sonidos. ¡Siga escuchando!
Tal vez escuche algunos tonos de voz y patrones
de oraciones en el balbuceo de su niño.
El bebé quizás usa sonidos
como "ba", para expresar muchas
cosas diferentes. Estas "palabras"
indican que ya pronto comenzará a
hablar. Entre los 9 y 12 meses, el bebé
ya dirá una o dos palabras verdaderas
mezcladas en el balbuceo.
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Recompense del buen comportamiento |
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La disciplina del bebé
es fácil antes del primer cumpleaños.
Se trata de enseñarle límites
a través del cuidado y guía
amorosa. La clave es la recompensa.
Muchos padres le prestan atención al
comportamiento de sus hijos sólo cuando
les molesta. De esta manera el niño
aprende que recibirá atención
solamente cuando hace algo malo.
Su atención es la mejor recompensa
para su bebé. Tómelo en cuenta
para estimular el buen comportamiento, ¡y
no el malo!
Cuando el bebé juega bien con el
gato o cuando hace sonidos o trata de hablar,
recompénselo con una sonrisa o háblele.
Cuando él toca algo que usted no
quiere que él coja, distráigalo
con un juguete o señálele
otra cosa.
Ignore el comportamiento que es molestoso
pero no peligroso. Guarde los "no"
para las situaciones donde la seguridad
del bebé está en peligro.
Algunas veces al bebé no le gustan
las decisiones que usted toma y se lo dejará
saber. Otras veces sentirá la tentación
de no resistir y dejar que el bebé
haga lo que quiera.
No se olvide que los límites son
necesarios para la seguridad y bienestar
de su bebé. Usted puede establecer
límites y al mismo tiempo darle libertad
para explorar y crecer.
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No solo reaccione, actúe |
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Las investigaciones indican
que los bebés que siempre escuchan
"No" y "No se hace", parecen
ser menos inteligentes que otros bebés.
Los bebés y los niños necesitan
poder explorar y experimentar para aprender.
Si usted dice "No" todo el tiempo,
quizás debería cambiar las cosas
en el lugar donde el bebé pasa la mayor
parte del tiempo.
Mueva ese jarrón de cristal a una tablilla
más alta. Ponga cerraduras de seguridad
en los gabinetes de la cocina y baño.
Mueva el asador a un lugar donde el bebé
no tenga acceso.
Esto le hará la vida más fácil,
y no tendrá que desalentar la curiosidad
del bebé tan a menudo.
A veces usted tiene que decir "No"
al bebé. Esto está bien. Sólo
que no lo haga en exceso. Además, ¡es
más fácil reorganizar la sala
que privar la curiosidad del niño!
|
Cómo ayudaar a expandir la curiosidad |
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Los estudios indican que
la curiosidad es importante para el éxito
de los niños en la escuela.
Un niño interesado en el mundo que
lo rodea y a quien se le ha dado libertad
para explorar, tendrá curiosidad de
observar y aprender.
Enseñar a los bebés de manera
formal es probablemente una mala idea. Los
niños pequeños aprenden mejor
cuando ellos mismos dirigen su propio aprendizaje,
no cuando usted trata de forzarles algo.
El primer año de su niño es
muy importante para establecer la base de
una vida llena de curiosidad. Usted puede
ayudar hacer que el mundo de su bebé
sea un sitio interesante, estimulante, y al
mismo tiempo compartir la emoción de
su bebé. He aquí unas ideas:
Vista
Rodee al bebé de nueve meses con ropa,
juguetes y decorado de colores brillantes
y emotivos.
Oído
Ponga música en la radio, discos, o
grabaciones. Haga un móvil de campanas,
o cuelgue campanas de viento. Háblele
y cántele al bebé.
Tacto
Deje que su bebé toque diferentes
texturas- suaves, duras, lisas y ásperas.
Haga un juguete, una cobija o una bola con
pedazos de tela, pana, terciopelo y seda.
Acaricie a su bebé y deje que él
le toque la piel, su pelo y ropa.
Gusto
Deje que su niño pruebe comidas nuevas
y diferentes.
Olfato
Dele a su bebé oportunidades de oler
cosas seguras, como el jabón, perfume,
comidas, flores y tierra.
Sobre todo, trate de ver y oír las
cosas desde el punto de vista de su bebé.
Comparta la experiencia y el aprendizaje
será divertido.
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Cinco claves para la buena displina |
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Evite situaciones donde el
bebé pueda hacer algo que a usted no
le guste. Mueva el pote de conservas a una
tablilla más alta. Ponga un portalón
en la escalera. Si el bebé hace algo
malo, piense maneras en que usted podría
evitar que ocurra de nuevo. ¡Cree un
ambiente sin problemas!
Ignore el comportamiento que es molestoso
pero no peligroso. Si el bebé saca
todo del cajón de las medias, suspire
hondo e ignórela. Si le presta mucha
atención, se acostumbrará a
hacer cosas como ésta para obtener
su atención.
Distraiga o cambie al bebé del lugar
donde están las cosas que usted no
quiere que agarre. Por ejemplo, si el bebé
tiene sus llaves y usted las necesita, no
se las jale. Es más fácil
interesarlo en otra actividad o juguete,
entonces el bebé dejará las
llaves. Recompense al bebé atendiéndolo
con cariño cuando juega bien. No
se convierta en un padre que sólo
nota al niño cuando ha hecho algo
malo. Aprecie los buenos ratos y sonríale
y abrácelo. Su atención es
la recompensa más importante para
su bebé -- Estimule los comportamientos
que usted aprueba.
Libertad dentro de los límites.
Su bebé necesita libertad para explorar,
pero también necesita límites.
Usted necesita buen juicio para proveer
ambos. Los bebés que se mantienen
en corralitos infantiles o en la silla alta
la mayor parte del día tienen muy
poca libertad y están demasiado limitados.
El bebé necesita la libertad del
piso para explorar. ¡Esto no quiere
decir las escaleras del sótano o
el garaje! Demasiada libertad puede ser
muy peligroso. |
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