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El desarrollo | 2º trimestre

El cuarto mes de vida

Tu bebé te sorprenderá cada día con un nuevo logro, ya te conoce y reconoce también a su papá, puede que también reconozca a otras personas que pasan bastante tiempo con él.

En esta etapa el bebé llevará todo a su boca, hasta sus pies, por lo general se cree que es porque le molestan las encías, ya que pronto le saldrán los dientes. Sin embargo esto no se relaciona con la dentición, es una forma de reconocer las cosas, por eso es fundamental que cuides mucho lo que dejas a su alcance.

Tendrá un mayor control sobre su cuerpo, lo que le permite sentarse por unos minutos, para este momento preferirá pasar más tiempo en una sillita especial o en un cochecito semi-sentado pues así podrá ver más cosas.

Disfrutará mucho de sus baños, palmeando y pateando el agua. Sus manos y pies seguirán resultándole interesantes y le encantará verse en el espejo.

Comenzará a relacionar ciertas actividades, tal vez si tomas las llaves o te acercas a la puerta se excitará pues lo relacionará con salir de paseo o cuando te vea en la cocina esperará su comida.

El bebé necesita que le pongas limites, pero no tienes que pegarle o gritarle, ya que todavía no entiende lo que está mal y lo que está bien, no hace las cosas con intención de molestarte.

Aunque no entiende las palabras, si entiende el tono de voz, trata de no perder la paciencia, y mientras le sacas lo que tomó o lo alejas del lugar peligroso al que se acercó, háblale con suavidad explicándole porque no debe hacerlo.

Si vuelve a hacerlo no te enojes, no lo hace a propósito, ni quiere desafiarte, su memoria todavía no está tan desarrollada como para recordar dentro de unos minutos que eso no se hacía. Precisamente por eso no es sabio pegar a un niño, tal vez sirva para entrenar a una mascota que relacionará la mala acción con el castigo, pero tu bebé no es un animalito, necesita amor y paciencia para aprender.

Para estimular su desarrollo, tomate tiempo para cantarle, leerle y jugar con él, con juegos puedes hacer que aprenda a darse vuelta, a seguir objetos con la mirada, a seguir los sonidos.

Tomarlo en brazos y acariciarlo mientras le hablas y miras a los ojos es el mejor estímulo, el desarrollo de un bebé perfectamente sano que no recibe cariño, será mucho más lento que el de un bebé que tenga alguna dificultad física pero reciba el estimulo apropiado en un ambiente emocionalmente estable.

El bebé no solo aprende por medio de ver y oír, descubre el mundo con todo su cuerpo y el tacto cumple un papel fundamental en este desarrollo.

Además de descubrir la diferencia entre las texturas, de una manta suave, el piso, tu piel, tocando todo, necesita que lo toquen para descubrir nuevas sensaciones.

Las caricias, masajes, tomarlo en brazos le permiten sentir tu cariño, aprende que estas son las cosas que lo hacen sentir bien.

Puedes hacer ejercicios con él, enseñándole a sentarse, tomándolo de las manos y trayéndolo hacia delante con suavidad, de a poco él comenzará a hacer el esfuerzo, también es útil llamar su atención con un juguete y hacer que lo siga con la vista, para que aprenda a darse vuelta.

No desaproveches ninguna oportunidad de hablarle, mientras haces las tareas cerca de él, mientras lo bañas y lo alimentas.

Hazlo en forma clara con frases sencillas pero siempre pronunciando las palabras correctamente, míralo de frente y repite el nombre de las cosas, dale tiempo a responderte, con balbuceos, gorgoritos, o una sonrisa.

Si el pediatra te indica que tu bebé ya está listo para incorporar alimentos sólidos, prepárate con mucha paciencia para enseñarle a hacerlo.
No le des papillas espesas en mamadera, además del riesgo de que se atragante demorarás el aprendizaje del uso de la cuchara.

Incorpora los alimentos de a poco, según te indique el médico, deja pasar dos o tres días entre uno y otro, para identificar con facilidad, si tiene una reacción alérgica o se descompone, cual es el alimento que se lo provocó.

Aun si todavía no come, el bebé necesita tomar agua, pero es muy importante que te asegures que sea agua potable segura. En zonas en que se usa agua de pozo se aconseja hervirla. Si no estás totalmente segura es mejor que compres agua envasada. Si tienes que viajar asegúrate de llevarle una reserva de agua, pues el cambio puede descomponerlo.

Es un buen momento para enseñarle a tomar líquido de una taza, usa una de plástico pequeña y ármate de paciencia.

Algunos bebés comienzan la dentición muy temprano, otros demoran hasta los seis meses y más.

Cuando comienza, el bebé tiene dolor en las encías, babea mucho y puede tener diarrea. Sin embargo si tu bebé tiene diarrea, fiebre, vómitos u otros síntomas de enfermedad, no pienses que es por la dentición, llévalo al médico.


El quinto mes de vida

Tu chiquito se moverá todo el tiempo que esté despierto, maneja bastante bien su cuerpo y puede ejecutar acciones que pronto le permitirán gatear.

Le gusta patear y llevarse el pie a la boca, si deseas pararlo debes sostenerlo bajo los brazos, nunca de las manos o muñecas, puede darse vuelta solo, hamacarse y voltearse. Esto le permite desplazarse bastante bien por lo tanto hay que redoblar la atención a su seguridad.

Es bueno permitir que en esta etapa el bebé juegue en el suelo, que tendrá que estar muy limpio, si el piso es muy frío coloca una manta o alfombra donde estén sus juguetes favoritos. Nunca lo dejes solo allí, si tienes que salir de la habitación es mejor que lo lleves contigo.

Sus reflejos habrán mejorado mucho y podrá elegir un objeto y tomarlo, querrá tocar todo lo que esté a su alcance y llevarlo a la boca.

Hay que volver a revisar la casa y quitar las cosas peligrosas a las que ahora puede alcanzar, es mejor sacar los juguetes móviles que cuelgan sobre su cuna, podría tomarlo y tirárselo encima. También hay que asegurarse de que no haya cosas toxicas a su alcance y que sus juguetes sean de materiales seguros, sin pinturas toxicas.

Mientras el bebé está creciendo y descubriendo cosas, pero todavía no tiene la memoria suficiente como para retener que cosas no debe tocar, no sirve de nada gritarle o pegarle.

Es la responsabilidad de los adultos hacer del hogar un lugar seguro para el bebé y los niños pequeños.

Cuando le pegas a un bebé, le estás enseñando que es una forma aceptable de manifestar su disgusto. ¿Cómo entonces protegerlo? Trata de distraerlo, alejándolo de lo que quiere tomar y le resulta peligroso, ofreciéndole algo con lo que pueda jugar. Tampoco te limites a decirle ‘No’, cada vez que se acerque a algo que no quieras que tome, explícale más bien: ‘No toques eso por que está caliente’ ‘No te acerques a la escalera que te puedes caer’.

En cuanto a la comunicación, los progresos serán grandes, comienza a pronunciar algunas consonantes como la p, b y m, balbuceará todo el tiempo mientras juega, cuando le hables se concentrará en tu boca, tratando de imitarte, festeja sus logros expresivamente.

Escuchar música o la radio por periodos cortos puede resultar estimulante, siempre evitando que el sonido sea muy fuerte y escogiendo música suave o infantil.

Su memoria se está desarrollando, puede reconocer a la gente, en particular a mamá y papá, no solo no sonreirá a cualquiera, es probable que comience a llorar cuando se acerque un extraño.

Comienza a entender que las cosas no desaparecen cuando no las ve, juega a las escondidas con él para reforzar el concepto de ‘ahora estoy, ahora no’, y cuando tengas que salir explícale que volverás, aunque al principio llore, es mejor que escaparte sin que te vea.

Otro juego que ayuda es mostrarle algo y luego cubrirlo con una tela, para quitarla después mostrándole que el juguete sigue allí, pronto el bebé tratará de quitar la tela cuando lo cubras. Así estas estimulando su memoria.


El sexto mes de vida

Un bebé de seis meses es capaz de movilizarse bastante, y en casi todas las direcciones, podrá voltearse y deslizarse, todavía no gatea pero en dos segundos puede desaparecer de tu vista si te descuidas.

Notarás que tiene un mayor dominio de sus manos y puede ver un objeto, tomarlo, pasarlo de una mano a la otra y tomar otro objeto de inmediato.

Le encantará tirar cosas, le gusta ver adonde van las cosas cuando caen, escuchar el sonido que hacen al caer y por supuesto le divierte mucho que se las vuelvan a dar, asegúrate de que no tenga a mano cosas que se puedan romper al caer.

Estará muy activo todo el tiempo que esté despierto, investigando las cosas, tomará distintos objetos y los examinará cuidadosamente, volteándolos y pasándolos de una mano a la otra.

Comienza también a manejar mejor su cuerpo, esto le permitirá permanecer sentado por unos minutos, pero luego caerá hacia el costado por lo que es mejor que lo coloques sobre una manta bien acolchada para amortiguar el golpe y estés atenta para ayudarlo si no puede voltearse a una posición cómoda.

No lo fuerces a intentar caminar, tómalo bajo los brazos para que pueda pararse en tu falda, patear y saltar, ejercitándose y fortaleciendo sus piernas.

Tu bebé todavía no necesita zapatos, unas medias serán suficientes, si quieres ponerle zapatos para salir, que sean muy suaves de badana y que no le aprieten los deditos.

Sus progresos en el desarrollo del habla serán notorios, balbuceará todo el tiempo mientras juega, como practicando su nueva habilidad, incorporará nuevos sonidos, consonantes como s, f, v.

Ya reconocerá su nombre y responderá cuando lo llames, también entiende otras palabras, sobre todo el tono en el que se le dicen.

Reacciona a los sonidos, cuando oye tu voz se dará vuelta buscándote, si no lo hace tal vez tenga problemas de audición, consulta con el pediatra.

Puesto que el bebé recordará a los que conoce, es probable que ya no le sonría a todo el que se le acerque, tal vez comience a llorar si lo quiere tomar en brazos un amigo o familiar que no vea a menudo.

Esto es buena señal de su desarrollo, no lo obligues a ir con alguien que no reconoce, es mejor que la otra persona lo ‘conquiste’ de a poco, mostrándole su juguete favorito, hablando y sonriéndole. Una vez que se familiarice con ella, la aceptará con gusto.

Tu bebé disfrutará más de sus juegos si alguien juega con él, si no puedes estar todo el tiempo a su lado y no tiene hermanitos con quien jugar, trata de hablar o cantarle mientras haces los quehaceres de tu casa.

Puesto que el juego es la forma en que aprende, no desaproveches la oportunidad para brindarle estimulo, colocándolo frente a un espejo o dándole objetos que produzcan ruido.

Léele cuentos infantiles, tomándolo en tus brazos para que vea las ilustraciones de colores vivos mientras te escucha, también le gustará que le cantes canciones de cuna.

Permite que juegue con el agua cuando lo bañas.

Notarás que le llaman la atención otros bebés, y no rechaza el acercamiento de otros niños aunque no los conozca, si no tiene hermanitos tal vez puedas invitar o visitar a otras mamás que tengan niños de su edad para que jueguen juntos.
 
 
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